El reductor de velocidad inteligente es la solución para garantizar un tránsito fluido y seguro en las calles. Con sensores de última generación, el RVI detecta y corrige excesos de velocidad, reduciendo el riesgo de accidentes y prolongando la vida útil de las vías.
Es una innovadora iniciativa que busca disminuir accidentes y fomentar el respeto a los límites de velocidad en zonas urbanas. Este sistema utiliza sensores que monitorean la velocidad de los vehículos a una distancia de hasta 100 metros.
Cuando un conductor mantiene la velocidad programable a la necesidad, el reductor permanece abajo, permitiendo el paso sin interrupciones. Sin embargo, si un automovilista excede este límite, el RVI se activa y se eleva para forzar la reducción de velocidad.
Este diseño inteligente es una solución amigable con el tránsito. En Puebla ya se cuenta con el primer RVI, dando un paso importante hacia la modernización de su infraestructura vial, priorizando la seguridad de sus ciudadanos de manera tecnológica y eficiente.